jueves, 23 de agosto de 2018
miércoles, 22 de agosto de 2018
Las claves para aprender a estudiar
Las claves para tener éxito en los estudios se fundamentan sobre todo en tres pilares: optimizar al máximo el tiempo, concentrarse adecuadamente y utilizar técnicas de estudio que prioricen más la parte analítica y reflexiva que lo meramente memorístico y repetitivo.
El aprovechamiento del tiempo y la concentración son dos conceptos muy ligados. Si somos capaces de crear un ambiente ordenado y silencioso donde estudiar, unido a un óptimo equilibrio de nuestro estado físico y mental, donde impere la automotivación y la positividad, seguro que seremos capaces de sacarle el máximo partido al tiempo que dedicamos al estudio.
Con la concentración adecuada, es posible poner en marcha con éxito una serie de técnicas de contrastada eficacia para conseguir unos buena comprensión de las asignaturas y, en consecuencia, unos satisfactorios resultados académicos, Todo ello en un tiempo prudencial, que nos permita compaginar los estudios con otras actividades u obligaciones, como el trabajo, la familia y nuestro propio ocio.
Las mejores técnicas de estudio
En el ámbito de los estudios no existe una método infalible, no hay un único método para estudiar sino muchos. Existen diversas técnicas de estudio, las cuales no funcionan igual para todo el mundo. Es decir, no se debe buscar la panacea porque, sencillamente, no existe. Hay estudiantes que prefieren los esquemas o mapas conceptuales muy visuales para prepararse las materias, mientras que otros se sienten más cómodos con resúmenes más amplios.
Resúmenes
Existen diversas técnicas para hacer resúmenes y esquemas:
Técnica del subrayado
Su objetivo es destacar las ideas esenciales de un texto para que, posteriormente, leyendo de nuevo las palabras o frases subrayadas, poder recordar el sentido del mismo. El subrayado facilita la elaboración de esquemas y resúmenes y, en consecuencia, favorece la rápida comprensión de cualquier texto.
Técnica de clasificación
Clasificar es ordenar y disponer por clases o por grupos, siendo una de las técnicas de clasificación más importantes los mapas conceptuales. A través de estos es posible, partiendo de una idea central, la estructuración y representación gráfica de los contenidos. Estos instrumentos están básicamente constituidos por «ideas», normalmente enmarcadas en un círculo, «líneas» que unen las ideas y «nexos» o palabras de enlace, cuya utilidad es dotar de sentido y significado a las conexiones.
Técnicas gráficas
En ese grupo se incluyen los dibujos, croquis, esquemas, etc., instrumentos todos ellos muy útiles para tener una comprensión general de un tema de un único vistazo y poder repasarlo rápidamente en cualquier momento.
Técnicas de memorización
Las siguientes técnicas son idóneas para aquellas asignaturas que requieren memorizar una gran cantidad de datos, como Historia o Física y Química.
- Técnicas de nemotecnia. Esta palabra significa «técnica de memorización» y es una manera sencilla de recordar algo que consiste en utilizar acrónimos para memorizar una información que se nos resiste.
- Usar palabras similares o rimas. Es un método que se basa en la sustitución de determinados conceptos por vocablos similares y, en el caso de ideas más largas y complejas, por rimas de longitud variable.
- Organizar la información por temas. Por ejemplo, para asignaturas como Economía y Finanzas es conveniente estudiar juntas las categorías relacionadas.
Utiliza las nuevas tecnologías e Internet
Las tecnologías de la información (TICs) han alcanzado un desarrollo excepcional como recursos y herramientas educativas, pero muchas veces utilizamos un mínima parte de su potencial. Internet no es sólo un canal extraordinario para realizar todo clase de cursos on line, investigar o buscar información, también se pueden encontrar herramientas de estudio (tests, pruebas prácticas, resúmenes, infografías) y sirven para intercambiar conocimientos y todo tipo de información.
Técnicas para superar con éxito los exámenes
En lo que se refiere a los exámenes, los siguientes métodos, sin ser una garantía de superación de todas las pruebas, es indudable que pueden resultar de gran ayuda:
Trabajar sobre los propios apuntes
Las actividades de síntesis pierden muchísima eficacia cuando no son realizadas por uno mismo. Por lo tanto, lo ideal es:
- Estudiar y trabajar sobre los propios apuntes.
- Una buen método de aproximación a las materias de los exámenes es hacer una primera lectura comprensiva de los textos y luego subrayar los más importante.
- Hacer resúmenes, es decir, sintetizar lo más destacable con nuestras propias palabras para así recordarlo más fácilmente.
- La clave está en resumir el contenido al máximo pero sin dejar fuera ningún dato clave o importante.
Crear mapas mentales
Los esquemas visuales, tipo mapas mentales o mapas conceptuales, son muy eficaces a la hora de resumir contenidos, organizar nuestras propias ideas y repasarlas de un vistazo siempre que queramos.
Utilizar fichas de estudio
Las fichas de estudio son muy útiles para asimilar datos concretos, fechas, números o vocabulario. Por lo tanto, son especialmente indicadas para materias como Historia, Química o Geografía. Las fichas de estudio convierten la memorización en un proceso más divertido y son muy efectivas a la hora de repasar. Se pueden hacer con el método clásico de escritura sobre pequeños rectángulos de papel o cartón o con algún software.
Realizar ejercicios o casos prácticos
En ocasiones es difícil asimilar la teoría de algunas materias de estudio. Sin embargo, realizar ejercicios y casos prácticos puede ayudarnos a visualizar los conceptos teóricos o abstractos y a que asimilemos los conocimientos de manera más sencilla y les veamos una utilidad práctica en nuestro día a día, una cuestión especialmente apreciada por los estudiantes adultos. Esta técnica es muy útil en asignaturas como Matemáticas, Física o Derecho.

Las tres técnicas de estudio claves para aprobar
La imagen que nos evoca la imaginación en la mente cuando pensamos en estudiar suele tener los mismos elementos, una persona sentada en una silla, los codos sobre la mesa, un libro abierto, un espacio tranquilo. Parece fácil estudiar, parece muy fácil sentarse y centrarse en leer y aprender, es fácil, hasta que te sientas y te encuentras mirando el teléfono móvil, cotilleando alguna red social o buscando la música “adecuada”.
No es tan fácil. Estudiar es una combinación de motivación, organización y técnicas de estudio. La motivación es quizá lo que tiene más peso a la hora de aprobar o no una asignatura, te da las fuerzas para sobreponerte ante obstáculos, te hace pensar en la materia aún sin estar estudiando, te enfrentas a ella como algo placentero. Si no hay motivación las excusas y los “luego me pongo” aparecen como las setas en otoño. Pero, estás de suerte, existen unas técnicas para lidiar con la falta de motivación.
1- Pomodoro
El pomodoro es una técnica conocida para lidiar con la procrastinación. La procrastinación es el hábito de ir retrasando las tareas pendientes. Muchas veces tiene que ver con que la tarea no motiva y nuestro cerebro, cuando tiene que hacer cosas que no le apetecen activa las mismas áreas que cuando sentimos dolor. Es por ello que cambiar de tarea: mirar internet, salir a la calle; produce tanto placer y fortalece el hábito.
El pomodoro ayuda a acabar con el hábito de una manera indolora.
Para llevar a cabo esta técnica necesitas un temporizador, el del móvil funciona bien. Se trata de hacer series de estudio de 25 minutos sin distracciones y entre serie y serie 5 minutos de “recreo”.
Recuerda poner el móvil en modo avión para evitar notificaciones que te puedan distraer. Son solo 25 minutos.
2- Rememora
El método habitual para intentar recordar algo es tratar de memorizarlo repitiendo ese algo en nuestra mente hasta que conseguimos integrarlo. Fatal.
Se ha descubierto que para conseguir retener algo en lugar de memorizar hay que rememorar.
Esta técnica de estudio consiste en leer aquello que quieras recordar, intentando descubrir cuales son las ideas clave, una vez lo hayas hecho intenta, sin mirar el texto, recordar esas ideas clave, o mejor aún, explicártelas a ti mismo. Es útil practicar esta misma técnica cuando no se está en el lugar de estudio, puedes tratar de rememorar mientras das un paseo, todo ello ayudará a que fijes mejor los conceptos e ideas clave en tu mente y así podrás aprender más rápidamente conceptos relacionados.
Equivocarse rememorando es parte del proceso. Ver los errores propios ayuda a no cometerlos más adelante y a que la próxima vez que leas un texto para rememorar lo integres más rápidamente.
3- Cambia de espacio
Retener, o más bien, integrar conceptos en nuestro cerebro requiere que se formen nuevas conexiones entre las neuronas. Estudiar mucho en poco tiempo no favorece que esas conexiones perduren en el tiempo, es posible que apruebes el examen pero a los dos días ya habrás olvidado la mayor parte de los conceptos. Así que una de las claves es dedicar cada día un poco de tiempo a estudiar e ir cambiando de espacio de estudio.
Se demostró que las personas que cambian de espacio de estudio retienen mucha más información y ésta está más integrada que las personas que siempre estudian en el mismo lugar. Tus ojos perciben el entorno, y los entornos distintos implican la creación de nuevas conexiones neuronales. De esa creación de nuevas conexiones te puedes beneficiar para mejorar tu aprendizaje.
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